Hormonas producidas en el entrenamiento

¿Son efectivas las hormonas producidas con el entrenamiento?

Reportajes

Hormonas como la de crecimiento (GH), testosterona y el IGF-1 han demostrado jugar un papel importante en el crecimiento muscular y aumento de la fuerza, pero ¿Son efectivas las hormonas producidas con el entrenamiento?

Muchos de los grandes culturistas a principio de los 90’s entrenaban con cortos períodos de descanso entre series, debido a que estudios habían demostrado que cortos períodos de descanso en conjunto con entrenamientos de alta intensidad, permiten aumentos significativos en los niveles de hormona de crecimiento y testosterona.

Recordemos el efecto de las hormonas

El efecto anabólico de la testosterona en el desarrollo de masa muscular depende de la cantidad y concentración de esta hormona en nuestro organismo. Lo más destacado en los últimos 50 años del deporte ha sido que la testosterona aumenta la masa muscular mediante la estimulación de la síntesis de proteína muscular fraccional. La presencia de testosterona también da como resultado un aumento en la secreción de hormona de crecimiento en nuestro organismo, aumenta el número de receptores androgénicos y la producción (o conversión) de IGF-1.

La hormona de crecimiento también es altamente reconocida por su papel en el crecimiento muscular, los ejercicios de resistencia estimulan la secreción de hormona de crecimiento por parte de la glándula pituitaria anterior, siendo los niveles de secreción muy dependientes de la intensidad del ejercicio. La hormona de crecimiento ayuda a disparar el metabolismo de la grasa como fuente de energía utilizada en el proceso de crecimiento muscular, ademas de estimular la absorción, incorporación de aminoácidos en los músculos del cuerpo y estimula la producción hepática de IGF-1 aumentando la concentración que circula por nuestro organismo.

Que pasa cuando entrenamos?

Esta claro que la testosterona y la hormona de crecimiento son importantes para la hipertrofia muscular y el aumento de la fuerza, pero ¿qué pasa con los aumentos agudos que se producen durante el ejercicio de resistencia?… ¿Son importantes?… Estudios provenientes del “Exercise Metabolism Group” de la “McMaster University” informan que “La hipertrofia muscular se llevó a cabo sin aumentos agudos en las concentraciones de hormonas anabólicas”… Al parecer las hormonas producidas durante el entrenamiento como que no generan el resultado que pensábamos.

El Estudio

El estudio estuvo basado en 10 jóvenes saludables (hombres) realizando entrenamientos con ejercicios de resistencia unilateral (3 días a la semana). Los ejercicios de resistencia unilaterales básicamente consisten en entrenar un brazo o una pierna mientras la otra descansa o simplemente sirve de soporte. Los ejercicios realizados durante el estudio fueron extensiones y press a una pierna realizadas con una intensidad de 80-90% de la repetición máxima (imagino que harían de 2 a 4 repeticiones por serie).

Las muestras de sangre fueron recolectadas de la siguiente manera: antes de la actividad, inmediatamente después, 30, 60, 90 y 120 minutos después de la actividad, en los que se tomaron análisis de sangre para estudiar los niveles de testosterona total, testosterona libre, hormona de crecimiento, IGF-1,  así como otras hormonas. También se estudio bajo biopsia el área de sección transversal del muslo y las fibras musculares antes y después del entrenamiento. Los resultados fueron que “no hubo picos en el aumento de la concentración de Testosterona, Hormona de Crecimiento e IGF-1 en los primeros 90 minutos y no hubo influencia del entrenamiento en el aumento de las hormonas anabólicas medidas”.

Aunque la hormona de crecimiento mostró un aumento moderado durante los primeros 30 minutos después del ejercicio, los valores volvieron a la normalidad a los 90 minutos. Por otro lado, la biopsia demostró que en la pierna entrenada el incremento se vio en las fibras musculares tipo 2B y 2A (fibras de contracción rápida), mientras que la no entrenada no mostró ninguna cambio. La conclusión final fue: “el entrenamiento unilateral induce la hipertrofia muscular local sólo en la extremidad ejercitada, la cual se produjo en ausencia de testosterona, GH, o niveles circulantes de IGF-1.”

Para apoyar aún más la evidencia de que las hormonas anabólicas elevadas durante el entrenamiento tienen poco impacto en el crecimiento muscular, una excelente revisión fue publicada en “Medicine in Sports Science and Exercise”, que apoya aún más la noción de que las hormonas anabolizantes generadas durante el entrenamiento tienen poco que ver con la hipertrofia muscular. Los investigadores sugirieron que la interpretación de la literatura actual para apoyar que “después del ejercicio los niveles de hormonas tienen un efecto sobre el grado de hipertrofia muscular” es insuficiente.

En conclusión, a pesar de que esta mas que demostrado que las hormonas anabolizantes como la testosterona, la hormona de crecimiento y el IGF-1 son responsables de generar el crecimiento muscular, al parecer según las investigaciones no tienen el mismo efecto aquellas que se producen cuando entrenamos, así que si tenemos la idea de que cuando ejercitamos estimulamos el crecimiento por medio de las hormonas producidas con el entrenamiento, creo que estamos en un error.


Referencias:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22105707
https://www.science.mcmaster.ca/kinesiology/emrg/
https://www.acsm.org/
Imagen: http://almostperfectll.blogspot.com

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